miércoles, 29 de junio de 2016

LOS PROFESIONALES (en venta)

Canadair CL-215T
Óleo sobre lienzo
81 x 65 cm




De entre todas las misiones encomendadas al Ejército del Aire, puede que las de extinción de incendios forestales llevadas a cabo por el 43º Grupo se cuenten entre las más arriesgadas y espectaculares, siendo también muy conocidas y valoradas por la opinión pública. Por otro lado, el Canadair es con mucho el avión más llamativo y el único modelo de hidroavión que presta servicio actualmente en el Ejército del Aire. La versión CL-215T es la más moderna, con motores turbohélice, unas grandes aletas dobles en los planos de cola y “winglets” en las alas.
Este es hasta la fecha el cuadro más grande de aviación que he pintado. Debo comentar que su formato (25F) vino impuesto por la naturaleza del trabajo, lo que me hizo desistir de la idea inicial, que era pintar un avión en el momento de soltar su carga de agua. La fuerza de la gravedad, el viento y la velocidad crean en la masa líquida interesantes efectos de una gran plasticidad, pero me había planteado utilizar para ello un formato menos apaisado y un fondo mucho más sencillo. Por ello, al final elegí una composición que cumple un fin didáctico, muy utilizada desde siempre en la pintura de aviones y en los “box-art” de las maquetas, con un mismo aparato visto desde diferentes ángulos y en el momento de realizar el tipo de misión para la que fue diseñado. (foto Luis Amarillas) 

jueves, 16 de junio de 2016

NORTH AMERICAN P-51D MUSTANG (vendido)

Acrílico sobre papel
70 x 36 cm



La vista o alzado de perfil viene siendo la más utilizada para ilustrar libros y revistas de aviación. Ahora este tema lo resuelve perfectamente la ilustración digital, donde también se pueden ver ejemplos de magnífica calidad. Los plazos y presupuestos actuales serían imposibles de cumplir con un medio de dibujo tradicional, sobre todo si se emplea una técnica “lenta” como la aerografía. Curiosamente ha sido el ordenador, responsable en gran medida del abandono de los antiguos métodos de dibujo, el que con el tiempo ha dado al aerógrafo el prestigio que le corresponde, pues ya desde su aparición a finales del siglo XIX tuvo muchos detractores, pues se trata de un instrumento mecánico. Los más puristas siempre han alegado que obtener un difuminado perfecto al pulverizar una mezcla de pintura y aire a presión no tiene ni la mitad del mérito que cuando se hace a pincel, y puede que tengan razón, pero mucha gente se equivoca en una cosa: cuando empiezas a conocer bien la aerografía lo primero que descubres es que el propio aerógrafo es casi lo de menos. Lo que marca las diferencias de calidad entre un trabajo y otro son la precisión y la habilidad requeridas para cortar mascarillas o estarcidos que delimitan colores y crean efectos, y para esto no hay trucos; nuestra mano y la punta de una cuchilla que se aplica sobre la fina línea del dibujo. Es igual que sostener un lapicero o un pincel. En realidad, se dibuja con el cutter.
Respecto a los perfiles a color de aviones, siempre hubo especialistas en casi todas las técnicas. Recuerdo los dibujos de Richard Caruana para Air International, de Don Greer para Squadron Signal y de Ray Rimell para Scale Models, pero fue el japonés Rikyu Watanabe quien elevó el “profile” a la categoría de lo excepcional con su técnica hiperrealista, primero con trabajos para marcas de maquetas como Tamiya y más tarde ilustrando una espléndida serie de monográficos que publicó Bonanza Books.

Realicé este perfil del P-51 Mustang en octubre de 1992. Un año antes y a costa de muchos sacrificios había podido adquirir un compresor silencioso Dalbe 150 que uso todavía y que a lo largo de todo este tiempo no me ha dado el menor problema. En cuanto al aerógrafo y tras probar varios tipos (Holbein, Paasche) aún conservo, aunque ya retirado de servicio, mi viejo y querido Iwata HP-B con boquilla de 0,2. Ahora es una pieza de colección, pues el modelo actual presenta un nuevo diseño. En cuanto a los colores, en mis primeros dibujos empleaba tintas Holbein, que se decoloraban rápidamente con la luz, hasta que descubrí la gama de acrílicos AeroColor de Schmincke.