martes, 23 de febrero de 2016

La Isla Negra, Tiger Moth (vendido)

A última hora de hoy hemos recibido de parte de Fernando F. Lerma unas imágenes de un cuadro de la Tiger Moth, en la versión de "La Isla Negra" que Guillermo realizó para él hace unos años.

Gracias Fernando.


DE HAVILLAND DH.82 “HERGÉ”
Oleo sobre lienzo
31 x 23 cm
El origen de este pequeño cuadro fue una idea de mi amigo Fernando Fdez. Lerma; pintor, modelista y propietario de una exquisita colección de objetos y miniaturas sobre Tintín, algunas de ellas piezas únicas realizadas por él. Sentíamos curiosidad por ver cómo podría quedar la famosa “línea clara” de Hergé reconvertida en un trabajo de corte “naturalista”, y para ello nada mejor que la preciosa Tiger Moth amarilla del álbum La Isla Negra en la que los agentes Hernández y Fernández realizan un accidentado vuelo, aunque el cuadro no reproduce ninguna viñeta en concreto.

Los aviones también aparecen frecuentemente en toda la serie de las aventuras de Tintín. Fiel a su estilo, Hergé los dibujaba con todo detalle, basándose casi siempre en modelos reales perfectamente reconocibles. Como curiosidad, sabemos que existió realmente una DH.82A matriculada G-AIRJ, con número de serie 84326, que causó baja en el registro civil británico en 1952.





Miscelánea II (colección particular)

Estas dos obras fueron rescatadas de la destrucción por sus compañeros de piso, Carlos y Sara, a principios y mediados del año 2000. 




"Sin título I", carboncillo sobre lienzo, 50X50.



"Sin título II", técnica mixta sobre lienzo, 25X25.

AZUL FIO/DH.60X Moth Oleo sobre lienzo 55 x 44 cm (colección FIO)



Cuando me decidí a pintar un cuadro dedicado a la Fundación Infante de Orleans, no tuve que darle muchas vueltas para elegir, de entre su magnífica colección, esta bonita DH.60. Los aviones diseñados por la compañía De Havilland siempre han captado mi atención, y con el tiempo he ido reuniendo documentación con vistas a trabajar en una serie de cuadros dedicada a las Moths españolas: DH.82, DH.87, etc. La DH.60X (c/n 627) G-EBXU fue construida en 1928 y en un principio salió de fábrica equipada con flotadores, siendo una de las numerosas DH.60 que todavía vuelan por todo el mundo. El ejemplar de la FIO conserva el esquema de pintura de su primer propietario, la The Aircraft Operating Co., una pequeña compañía británica que operó entre 1925 y 1940 especializada en trabajos de fotografía aérea, aunque en el fuselaje y bajo los planos de cola también ostenta su actual matrícula española EC-KCY.
Existen a nuestra disposición miles de fotografías de aviones, pero hace ya mucho tiempo que no las utilizo como referencia directa para dibujar; únicamente como guía de colores y para apreciar mejor ciertos detalles, de manera que el dibujo previo sobre la tela sea lo más preciso posible. Además, no me gusta que la disponibilidad de imágenes sobre un aparato concreto condicione mi trabajo. Lo ideal es que un modelo pose para el pintor y para estos casos lo mejor es un “modelo” a escala. No tuve muchos problemas a la hora de conseguir el kit de la firma Amodel a 1/72, realizando un montaje básico del mismo y una posterior sesión de fotos desde varios ángulos.

Respecto al color, me atraía el reto de pintar casi exclusivamente con azules para que el cuadro resultara bien entonado y lograr un efecto casi monocromo. En la parte superior del fondo y en la zona sombreada de la derecha predomina en las mezclas el azul ultramar, llevado en ciertas partes hasta el violeta, mientras que en la mitad inferior y en los detalles del propio avión es el azul de Prusia. Por último comentar que en estos tranquilos “retratos de aviones” también concedo una especial importancia al piloto, que suelo pintar con la cabeza girada, mirando fijamente a quien observa el cuadro, surgiendo así una cierta complicidad con el espectador.


martes, 9 de febrero de 2016

BIOGRAFÍA DEL AUTOR

Un poco de historia...

En la obra de Guillermo Coll (Madrid, 1961) resulta complicado establecer una línea clara entre su doble faceta de pintor y modelista, ya que ambas se convirtieron en su medio de vida a una edad temprana. Entre los nueve y los doce años ya dibuja metódicamente y recibe las primeras influencias importantes de su padre, excelente dibujante y gran aficionado a la aviación que también le inicia en la construcción de maquetas, cuyos box-art le fascinan. Por aquel entonces descubre igualmente las ilustraciones de Juan Abellán y Salvador Rello en revistas especializadas como Avión y Flaps y pinta sus primeros cuadros al óleo. A lo largo de los años siguientes y de manera autodidacta aprende a utilizar diversas técnicas: carboncillo, plumilla, rotuladores y colores al pastel. En el verano de 1977 logra vender su primer dibujo.
En 1982 la casualidad le lleva a trabajar en una tienda/taller de maquetas dirigida por Carlos Reñé y Lucio Cabido, quienes le enseñan los secretos del oficio y le introducen en el modelismo profesionalmente, recibiendo muy pronto sus primeros encargos. También comienza a dibujar y pintar con un aerógrafo, instrumento que le permite lograr los acabados precisos y brillantes que busca. Al mismo tiempo conoce a Rodrigo Hernández Cabos, director de Modelismo & Historia, en la que publica sus primeros artículos, dibujos y planos a escala de aviones. Desde el principio será un colaborador habitual de esta revista, desempeñando en ella varias funciones hasta llegar a ser su redactor-jefe entre 1987 y 1989. Tanto el trabajo de taller como su labor en dicha publicación le permiten conocer a muchos de los más prestigiosos maquetistas españoles del momento, historiadores e investigadores, conocidos spotters y toda clase de profesionales relacionados con el mundo de la aeronáutica. Además de Rodrigo Hernández, especialmente importante resulta su amistad con el modelista naval y pintor Javier Escudero, con el dibujante Justo Miranda y el coleccionista Enrique Gutiérrez quien, además de encargarle diversos trabajos, le ayuda a descubrir la obra de pintores especializados en aviación como Rikyu Watanabe, Gerald Coulson y Ron Belling.
En 1989 toda la experiencia anterior le sirve para entrar en el mundo de la publicidad, ya que por aquel entonces había una gran demanda de ilustradores especializados en el manejo del aerógrafo. Se dedica a la ilustración comercial técnica y al retoque fotográfico, trabajando en diversos estudios y como free-lance. Sus dibujos aparecen con asiduidad en revistas y prensa diaria dentro de las campañas publicitarias de diversas firmas: Mitsubishi Electronics, Renault, Nikon, Bosch, Fujitsu y Volvo Trucks entre otras, así como en manuales técnicos y catálogos.  Abandona prácticamente el maquetismo y en su lugar continúa dibujando temas de aviación, realizando hasta 1992 más de un centenar de ilustraciones que terminan en manos de coleccionistas españoles y de otros países: Gran Bretaña, México, Holanda, Estados Unidos y Francia. Ilustra igualmente un manual de identidad corporativa para la compañía Aviaco y realiza varios encargos para la Fuerza Aérea Española: Oficina de Relaciones Públicas, Museo del Aire, Ala de Caza nº11 y Ala nº23 (Grupo de Enseñanza), cuyos dibujos aparecen en pósters promocionales, libros de fichas y láminas conmemorativas.
A comienzos de la década de los años noventa la introducción del ordenador en la publicidad acaba con la edad de oro de la ilustración comercial, por lo que en 1993 decide incorporarse a la editorial Acción Press como redactor-jefe de la revista Euro Modelismo, labor que desempeñará hasta 2006. Respecto al dibujo y la pintura, deja paulatinamente el aerógrafo y cada vez pinta con más asiduidad al óleo. También adopta como técnica habitual la acuarela. Igualmente, y aunque nunca abandona la aviación como tema, dedica más tiempo a desarrollar una obra de carácter totalmente personal. Entre 1999 y 2002 asiste a las clases del artista Gabriel Pérez Juana en el estudio dirigido por Francisco Soto Mesa y estudia durante meses, prácticamente a diario, a los grandes maestros del Prado. Desde el año 2007 se dedica únicamente a pintar y a construir modelos de coches de competición, presentes en colecciones privadas de todo el mundo. Ha expuesto su obra individual y colectivamente en diversas galerías de arte madrileñas y es un entusiasta coleccionista de dibujos de aviones realizados por niños.   


Una obra más (colección particular)

La foto que hemos añadido esta semana es bastante mejor, tal y como prometimos.

“Nikon FM-2” (1992). Acrílico sobre papel Canson Aerograph, 23,2 x 21 cm.





MISCELÁNEA (consultar lista de originales disponibles)

En este caso nos hemos decidido por una selección variada de trabajos del autor representativos de períodos diferentes. 













“Bodegón” (2004). Oleo sobre papel, 21 x 14,6 cm.
“Estudio de alas” (2005). Lápiz sobre papel, 21 x 14,6 cm.
“Araña” (2005). Lápiz sobre papel, 21 x 14,6 cm.
“Botella” (1990). Gouache, tinta y trama. Copia sobre papel fotográfico, 17,5 x 7,5 cm.
“Messerschmitt Bf.109F-2z/trop” (1995). Acrílico sobre papel Canson Aerograph, 67,5 x 37 cm.
“Etrich Taube” (1984). Tinta china sobre papel de poliéster, 29,7 x 21 cm.
“Apunte de desnudo” (2001). Acuarela y lápiz blanco sobre cartulina azul, 29 x 22 cm.

“Handycam” (1991). Acrílico sobre papel Schoeller, 26 x 18,5 cm.

SLINGSBY T-45 SWALLOW Oleo sobre lienzo 40 x 27 cm (vendido)



De origen británico, el Swallow es uno de los grandes clásicos del vuelo a vela. También es el velero que, junto al Blanik, ha volado en mayor número de ejemplares en España, donde los T-45 todavía se conocen con el nombre de “pepsicolos” por el característico esquema de colores con el que salían de fábrica. Aquí vemos al AGZ (c/n 1614) durante su aproximación final para aterrizar. El cuadro no reproduce ningún lugar concreto, siendo en realidad la evocación de una escena similar que hace años tuve la oportunidad de observar en el campo de vuelo de Mora de Toledo.